Escapada a Edimburgo, 3 días

Edimburgo es una ciudad enigmática y preciosa, y aunque es la segunda más grande de Escocia por detrás de Glasgow, es perfecta para disfrutarla en una escapada de 2-3 días.

No sólo está cargada de encanto por todos sus rincones, también se dice que está “encantada”. Lo corroboran las inumerables historias de fantasmas y brujas que se conocen y se cuentan, relacionadas con sucesos que ocurrieron siglos antes en la ciudad. De hecho es considerada la capital de la parapsicología porque tiene varios lugares con actividad de Nivel 3, el máximo nivel que se otorga, porque se escuchan, se ven y se sienten cosas inexplicables (contenido para Cuarto Milenio total 🙂 ).

El halo de misterio que la envuelve se acentúa al llegar la noche por los inmumerables “closes” (callejones) estrechos y oscuros que caracterizan la ciudad, escenarios de muchas de las historias que se relatan.

Su centro histórico está divido en 2 zonas la Old Town (ciudad antigua) y la New Town (ciudad nueva), declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Edimburgo tiene innumerables atractivos por descubrir… A continuación os dejo mi itinerario perfecto para aprovechar al máximo la estancia sin perderos nada de interés:

Día 1: Old Town

Comenzaría con la visita al Castillo, la atracción principal de Edimburgo. Si viajais en temporada alta lo mejor es ir a primera hora, porque se pone hasta la bandera de turistas y se forman largas colas en la entrada principal y en los accesos a los lugares que hay para ver.

La visita se puede alargar unas 3 horas, pero si queréis hacerla más rápida, lo mejor es disfrutar del exterior (desde las almenas se tienen unas vistas increíbles de la ciudad) y en el interior centraros en el Gran Salón, las Joyas de la Corona Escocesa y la Exposición prisiones de guerra. Para los menos madrugadores, si a las 13 h. continuais por allí, no os podéis perder el One O’Clock Gun, un cañón de la II Guerra Mundial que dispara todos los días, salvo los domingos, a esa hora.

Al salir del Castillo desembocaréis en la Royal Mile, la calle más importante del Casco Antiguo de Edimburgo, que recibe su nombre porque mide una milla escocesa (1’8 km). Conecta el Castillo con el Palacio de Holyroodhouse, la residencia oficial de la Reina Isabel II en Escocia. Está siempre muy animada porque está repleta de tiendas, bares y restaurantes. Muy orientada al turismo vamos.

En ella se encuentran 2 visitas imprescindibles, la Catedral de St. Giles y el Real Mary King’s Close. Un callejón comercial subterráneo del S.XVII que se mantiene intacto. Quedó sellado junto a otros 4 y situado bajo edificios que se fueron construyendo encima. El laberinto de callejuelas que forman es lo que se conoce como la “ciudad subterránea” de Edimburgo. No os cuento más porque os reventaría la visita 😉 A nosotros nos gustó mucho.

Podríais ver atardecer subiendo a contemplar las vistas de la ciudad desde Arthur’s Seat. Pico rocoso de 251 m. al que se accede desde Hollyrood o desde el final de la Royal Mile, en un “paseito” en cuesta de 45 minutos.

Con el día ya terminando toca relajarse y disfrutar con tranquilidad de una buena cerveza y cenar. Opciones hay muchísimas, pero en la Old Town yo os recomiendo ir a GrassMarket (antiguamente era la principal zona de ejecuciones de la ciudad). Es una plaza muy animada llena de pubs y restaurantes que hoy en día se considera el corazón de la vida nocturna de Edimburgo.

Es una zona que pilla cerca del Castillo asi que deberéis volver de nuevo por la Royal Mile, pero estaréis allí en un suspiro.

Día 2: Old Town y New Town

El segundo día comenzaría con una visita al Palacio de Holyrood último lugar de interés que dejamos pendiente del Old Town el día anterior. Como comentaba antes es la residencia de la familia Real en Escocia, aunque es famoso porque fué el hogar de la desafortunada Reina María I de Escocia (María Estuardo).

Palacio Holyroodhouse
Palacio de Holyrood

Desde el palacio nos dirigiremos hacia Calton Hill, uno de los mejores miradores de la ciudad. Esta colina de tan sólo 100 m. de alto, ofrece una excelente panorámica del Castillo, Holyrood, la New Town, Princes Street y el estuario del Forth.

Allí se encuentra una extraña colección de monumentos neoclásicos de inspiración griega que hacen que se la conozca como la “Atenas del Norte”: la Royal High School inspirada en el templo de Teseo de Atenas, el National Monument intento de réplica del Partenón de Atenas y el Monumento a Nelson, una especie de torre parecida a un telescopio invertido.

Calton Hill
Calton Hill

Bajando de Calton Hill iremos a parar a Princes Street, la calle comercial más importante de la New Town, que compite en importancia con la Royal Mile de la Old Town. Desde ella se tienen unas vistas estupendas del Castillo y del perfil del Old Town.

El conocido Monumento a Scott, erigido en honor del escritor escocés del S. XIX Sir Walter Scott, de estilo gótico y corte victoriano, se encuentra en los Princes Street Gardens.

Monumento a Scott
Monumento a Scott

En paralelo a Princes Street está la calle Rose Street, un lugar perfecto para hacer una paradita. En nuestra estancia paseamos por ella de casualidad y fué una grata sorpresa porque tenía mucho ambiente. Os la recomiendo porque está llena de pubs, en ocasiones con conciertos en directo, y restaurantes de todo tipo.

Después de cenar, los que os hayáis quedado con ganas de saber más sobre historias truculentas de fantasmas y brujas, tenéis la opción de hacer un tour de fantasmas por la noche. Normalmente se contratan en agencias que se encuentran en la Royal Mile. Nosotros hicimos uno con guía española y fue bastante curioso. Tuvimos suerte porque la noche era ideal y la claridad de la luna entre tanta lápida y callejón, contribuyó a aumentar la sugestión  ;).

El tour consistió en un recorrido por la ciudad que nos llevó desde “closes” oscuros y solitarios a cementerios como el Old Calton Cemetery, donde está enterrado el filósofo David Hume. Este cementerio se encuentra en Calton Hill, regresar allí por la noche nos permitió ver de nuevo los monumentos y la ciudad desde otro estupendo y sorprendente punto de vista.

Día 3: Puerto y alrededores de Edimburgo (Roslin)

Para los que dispongáis de un tercer día os recomiendo 2 últimas cosas que ver antes de partir.

Por la mañana haría una excursión al pueblo de Roslin para conocer su pequeña pero preciosa Capilla Rosslyn. Asociada a la masonería, los caballeros templarios y el Santo Grial, es quizás uno de los lugares más fascinantes de Escocia. Se ha hecho muy famosa porque aparece en la exitosa novela y en la película El Código da Vinci. Es una auténtica joya que no os defraudará.

Roslin está a unos 11 km de distancia de Edimburgo. La mejor forma de llegar es en autobús. En la oficina de turismo de la Waverley Station, cerca de Princes Street, os informarán de todo sin problema. Los autobuses, de la compañia Lothian, salen cada 40 minutos aproximadamente, y es en la misma calle Princes Street donde se cogen y te dejan al regresar.

La tarde la reservaría para visitar Leith, el puerto de Edimburgo. Eso sí, siempre que el tiempo acompañe… Por allí podéis dar un bonito paseo y ver el Yate Real Britannia, el barco de la familia real de 1953 a 1997, que permanece amarrado en la Ocean Terminal. Leith está a 3 km del centro de la ciudad y se puede llegar también con los autobuses de Lothian.

Hasta aquí el itinerario, si tenéis en mente una escapada a Edimburgo creo que os será de utilidad. Se acerca la Semana Santa…, ¿no sería genial?

Este tercer post completa la serie sobre Escocia. Tenéis más información en Apuntes de interés y Escocia en 11 días 🙂

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Apuntes de interés sobre Escocia

Lo prometido es deuda 😉 y como os comenté en el post anterior, Escocia en 11 días, hoy os dejo en el blog unos cuantos apuntes de interés. Os serán útiles tanto si tenéis en mente planificar un próximo viaje, como estando ya allí.

1/ Moneda

El Reino Unido está formado por 4 naciones, Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y Escocia. Es miembro de la Unión Europea pero no pertenece a la euro zona. ¿Qué significa esto? que Escocia y las otras 3 naciones no se han adaptado al euro y mantienen su propia moneda oficial, la libra esterlina. Actualmente (enero 2016) 1 libra equivale a 1’30 € (para ver el cambio exacto mirar aquí).

Se aceptan tarjetas de crédito prácticamente en todos lados y veréis cajeros en los que sacar dinero sin problema. Para evitar sustos, es importante que antes de viajar consultéis con vuestro banco las comisiones que se cobran por utilizar cajeros en el extranjero. También es recomendable llevar algo de efectivo cambiado desde aquí y pagar lo máximo posible con tarjeta.

Si tenéis que cambiar dinero estando ya en Escocia, ir a bancos (Royal Bank of Scotland, Clydesale Bank y Lloyds TSB Scotland) o a las casas de cambio que encontraréis en las principales ciudades. Evitar en la medida de lo posible hacerlo en aeropuertos y hoteles, porque suele ser menos ventajoso por las comisiones.

2/ Idioma

La lengua oficial es el inglés pero en algunas zonas también se habla gaélico (Highlands) y lallans (proviene de la palabra lawlands, tierras bajas, y se habla en el sur, el centro y la parte noreste de Escocia). En algunos momentos del viaje puede costar un poco tanto hacerte entender como entenderles a ellos, pero es algo que a nosotros nos resultó divertido y nos hizo pasar por situaciones graciosas.

3/ Hora

En Escocia tienen 1 hora menos que en España. Al igual que otros países se adaptan al horario de verano, que normalmente también pilla parte de la primavera y el otoño (6-7 meses). Lo que hacen es poner 1 hora más a su horario normal.

Para el 2016 el adelanto de la hora se producirá el 27 de marzo y la vuelta al horario habitual el 30 de octubre.

4/ Visado

Si vais de vacaciones no es necesario. Como Escocia pertenece la Unión Europea, con llevar el DNI o el pasaporte en vigor no tendréis ningún problema para entrar. Eso sí, ojo con que no os vayan a caducar en breve, que el pasaporte por ejemplo tiene que tener una validez superior a los 6 meses desde la fecha de llegada.

5/ Electricidad

El enchufe que se utiliza en Escocia tiene 3 clavijas planas. En muchos hoteles o lugares donde os alojéis, pueden tener adaptadores, pero es mejor que os hagáis con uno antes de viajar.

6/ Conducción por la izquierda

Para ver Escocia, contéis con más o menos días, lo mejor es que alquiléis un coche para ir a vuestro aire. Eso sí, hay que saber que se circula por la izquierda, que el volante y los intermitentes están a la derecha y las marchas en la izquierda.

Lo sé!!! los que no habéis probado aún diréis, ¡menudo lio!, pero realmente es sencillo. En un par de días conduciendo, le coges fácil el tranquillo. Además, saliendo de las ciudades más populosas os vais a encontrar prácticamente solos en la carretera. Será estrecha la mayoría de las veces sí, y cuando te cruces con otros coches, y sobre todo autocaravanas, iréis pisando el arcén y pensaréis… ¡ay madre, que no pasamos!, pero enseguida os acostumbraréis, palabra 😉

7/ Coche de alquiler, seguro y GPS

El precio de alquiler de un coche en comparación con otras cosas no es muy alto. Tenéis 2 opciones, o reservarlo directamente allí al llegar, o hacerlo antes de viajar. Mi consejo es que lo hagáis desde casa. Mirarlo con antelación os permitirá realizar un buen estudio de mercado y comparar las distintas empresas presentes en cada país. Podéis hacerlo a través de Rentalcars. Nosotros nos decantamos por Budget y cogimos el coche en el mismo aeropuerto de Edimburgo.

Es imprescindible que contratéis un buen seguro, las compañias de alquiler os ofrecerán distintas opciones para valorar. Aunque los escoceses son muy prudentes al volante (nosotros en 11 días no vimos ningún accidente), nunca sabes que puede pasar.

El GPS es fundamental para viajar con todas las garantías, más tranquilos y sin perder tiempo interpretando mapas. Si podéis evitarlo NO lo contratéis con el alquiler del coche, porque sale una pasta. Por día lo normal es que te cobren entre 25 y 30 €, dinero que puedes destinar a cualquier otra cosa durante las vacaciones. Hoy en día existen un montón de aplicaciones GPS que te puedes descargar en el móvil (y otros dispositivos) y que funcionan genial sin necesidad de datos, ni de wifi. Os recomiendo Here, que ofrece navegación por voz guiada para los peatones y conductores de 74 países en 46 idiomas diferentes y mapas para más de 180 países.

8/ Platos típicos de la gastronomía escocesa

Cock a leekie: Sopa de puerros, pollo y pasas.

Partan bree: Sopa de marisco.

Cullen Skink: Sopa de pescado ahumado con patatas y cebolla.

Haddock: Similar a la merluza.

Kipper: Arenque ahumado.

Neeps and tatties: Puré de colinabo (parecido al nabo) y patatas.

Scotch broth: Guisado de cordero o ternera cocido con cebada, col y puerros.

Stovies: Guiso de carne, patatas y cebolla.

Grouse: Perdiz.

Haggis: El haggis es uno de los platos típicos escoceses más conocidos, similar a nuestra morcilla. Yo no le encontré mucha diferencia salvo en el intenso sabor, porque es un plato muy condimentado. Sus apetecibles ingredientes principales 😉 son las asaduras de oveja o cordero (hígado, corazón y pulmones), mezcladas con cebolla, harina, especias y hierbas, metidos en la piel formada por el estómago del mismo animal y cocido durante varias horas. Se suele acompañar con neeps and tatties.

Porridge: Papilla de copos de avena.

Oatcakes: Galletas de avena.

Shortbreads: Galletas de mantequilla.

Dundee cake: Pastel de frutos secos.

Cranachan: Postre compuesto por frambuesas frescas, nata montada, miel y avena tostada.

9/ Bebida

Escocia es famosa por su whisky, cuyo proceso de elaboración podéis conocer en una visita a una de las numerosas destilerías que encontraréis en cualquiera de las 5 regiones productoras (Speyside, Highlands, Campbeltown, Sur de Escocia e Islay).

Además destaca también la cerveza. Hay muchísimos tipos, y en los bares te puedes volver loc@ para pedir, con la cantidad de tiradores y botellas distintas que se ven por todos lados. Eso sin contar que tienen una larga lista en función de las cualidades (rubias, amargas, dulces, negras, tostadas, carbonatadas, rojas…).

Las “ale” tienen más graduación alcohólica, son más complejas al gusto y aromáticas. Se sirven a temperatura ambiente, que no calientes. Dentro de estas encontramos las “stout” más amargas y de color casi negro, y las “pale ale”, tostadas y menos amargas. También está la “lager”, cerveza más común, de color más claro, que se sirve fría.  Pueden pedirse como “pint” (568 ml) o half pint (284 ml, similar a nuestra caña de 220 ml).

A mi no me gusta la cerveza, así que fué un descubrimiento saber que podía tomar sidra, “cider”, que estaba buenísima.

10/ Restaurantes, pubs y comida para llevar (take away)

Los restaurantes en general son carillos, algo esperado, la gran sorpresa nos la llevamos con los pubs. En la mayoría sirven comidas que están genial de precio y de muy buena calidad. Así que si queréis ahorrar algo de dinero, y además comer aceptablemente, os animo a que probéis. Las comidas las sirven de 12 a 14 y las cenas de 19 a 21. Después de cenar además es habitual disfrutar de música gratis en directo.

Otra alternativa también más económica, es la comida para llevar, “take away”, como el archi conocido fish and chips (fritura de pescado blanco con patatas fritas), que encontraréis por todos lados y que está bastante bien para comerlo de vez en cuando.

Algo importante es que siempre tengáis comida en el coche (fruta, pan, algo de embutido…) porque os puede sacar de más de un apuro. En muchas ocasiones estando en ruta, la hora de comer os pillará en medio de la nada y es mejor ser prevenidos. Os aseguro que estando al aire libre, si el tiempo acompaña, serán los “picnic” que más disfrutaréis.

11/ Alojamiento

El alojamiento en Escocia es caro, sobre todo en temporada alta (meses de verano) que se llena de turistas. Hay muchas opciones para alojarse y es muy probable que salvo que vayáis de camping, probéis más de una. Están los albergues, los b&b, hoteles, alojamiento en casas particulares, apartamentos y campings. Echar un vistazo a los links y ver cuáles os pueden interesar más en función de los precios y las zonas.

12/ Explorer Pass

El Explorer Pass permite entrar gratis a 78 lugares históricos de Escocia, como castillos, palacios, abadías, catedrales…. gestionados por la organización Historic Scotland. Es como un pasaporte que se va sellando en los lugares que se visitan. Con entrar a 3 sitios ya está amortizado porque las entradas no son baratas, así que merece la pena. Se puede comprar para 3 días (30 libras), ideal para una escapada de fin de semana y válido para 5 días, y para 7 días (40 libras), perfecto para unas vacaciones más largas y válido para 14 días. Se puede adquirir online y en las oficinas de los castillos de Edimburgo, Stirling, Urquhart y en la catedral de Glasgow.

13/ Maleta

En un viaje a Escocia nunca os debe faltar en la maleta la cámara de fotos, unos prismáticos, chubasquero y paraguas y si vais en verano, sin duda, un buen repelente, que en las Highlands, los midges, unos mosquitos minúsculos, te pueden hacer la vida imposible. Los escoceses están preparados, y cuando salen a pasear o a hacer senderismo por zonas con vegetación, se ponen como una especie de tela de rejilla alrededor de la cara, y se cubren bien todo el cuerpo y las manos. Digno de ver!

14/ Webs de interés sobre Escocia

Os dejo dos webs que son interesantes para que consultéis VisitScotland  y http://www.escocia.es/

Hasta aquí la información. Confío en que os sea de ayuda!  😉

Escocia en 11 días

Escocia tiene infinidad de cosas que ver, una capital preciosa, Edimburgo, imponentes paisajes, históricos castillos, valles, lagos… Jos y yo somos vascos, de Bilbao para más señas, y como en nuestra tierra tenemos un entorno natural privilegiado, muy verde y rodeado de montes, pensábamos que quizás Escocia no nos sorprendería tanto. Pero vaya si lo hizo, y mucho!

Es un destino que recomiendo para desconectar del ajetreo que solemos llevar diariamente. Saliendo de las ciudades más grandes (Glasgow es la mayor, y concentra el 40% de toda la población de la nación, unos 2.300.000 habitantes) todo está en calma, se vuelve tranquilo, más rural. Y te encuentras con kilometros y kilometros de paisajes bellísimos con los que deleitarte, mirando simplemente a través del cristal del coche (alquilamos uno), o parando cada dos por tres para sacar fotos. Hubo días en los que estuvimos prácticamente solos en nuestro recorrido por la carretera, asi que la experiencia fue una gozada. Y os invito a experimentarla 😉

Sólo disponíamos de 11 días que tuvimos que distribuir muy bien para ver lo máximo posible, pero disfrutando y sin estrés. Nos movimos por todo el centro de Escocia (Highlands Centrales y alrededor), teniendo Edimburgo como origen y fin del viaje.

mapa

Este fue el itinerario que seguimos:

Días 1 y 2: Edimburgo

Los dedicamos a Edimburgo. Visitamos las 2 zonas en las que se divide el centro de la ciudad, la Old Town (Castillo, Royal Mile, Real Mary King’s Close, Catedral de St. Giles, Parlamento escocés, Grassmarket, palacio de Holyroodhouse, parque Holyrood, Arthur’s Seat) y la New Town (Princess Street, Calton Hill).

Nos alojamos en Destiny Student-Arran House, una residencia estudiantil que en verano ofrece habitaciones a precios más económicos que los hoteles. Fue una buena opción ya que fuimos en agosto coincidiendo con los festivales de verano (Military Tattoo, Festival de Edimburgo y el Fringe) y la ciudad estaba a tope de gente.

Día 3: Edimburgo – Costa de Fife – Dundee – Glamis – Blair Atholl

El tercer día comenzamos nuestro recorrido poniendo rumbo a la bonita Costa de Fife. Pueblos destacados para parar: Aberdour, Falkland (18 km al norte de Kirkcaldy), Elie y St. Andrews. A quien le guste el pescado y el marisco esta es una de las zonas donde mejor puede degustarse.

Ya al atardecer visitamos el bonito Castillo de Glamis y pasamos por Pitlochry  antes de hacer noche en Blair Atholl (A 11 km pasando Pitlochry).

Nos alojamos en el Bridge of Tilt Hotel porque no encontramos nada mejor por la zona. Para dormir una noche está bien, pero es un 2 estrellas básico que necesita una remodelación urgente.

Resumen 1º Etapa: +/- 215 km (4 horas)
1º tramo, de Edimburgo a St. Andrews: 80-100 km (entre 1h y 38’ y 2h) A90 M90
2º tramo, de St. Andrews a Glamis: 39 km (50’) A90 A928 A915
3º tramo, de Glamis a Blair Atholl (pasando por Blairgowrie): 77 km (1h 16’) A94 A926 2Bs y A9

Día 4: Blair Atholl – Pitlochry – Braemar – Ballater – Aboyne – Banchory – Aberdeen

Salimos temprano del hotel atravesando parte del parque nacional de los montes Grampianos (Cairngorms) y haciendo la ruta de los castillos. Pudimos ver el bonito Castillo Balmoral, el Castillo Crathes y el Castillo Dunnotar. Este último para mi es de visita obligada por su emplazamiento en la costa, cerca del pueblito Stonehaven. Fue una sorpresa encontrarlo después de un paseo entre campos de hierba dorados por el sol y un caminito que bordeaba el mar.

Por la tarde llegamos a la peculiar Aberdeen, llamada la ciudad de granito porque casi todos sus edificios son grises y están construidos con esta piedra, donde hicimos noche.

Nos alojamos en el Hotel Ibis Aberdeen Centre. Un 3 estrellas que estaba genial y muy bien ubicado en el centro.

Resumen 2º Etapa: +/- 170 km (3 horas)  A93 B9119 A980 A97 A941

Día 5: De Aberdeen a Inverness pasando por Elgin y Nairn

Después de echar un vistazo por el centro urbano de Aberdeen (Union Street y Castlegate) emprendimos la marcha haciendo las primeras paradas para ver el Castillo Craigievar y el Castillo Kildrummy. Después continuamos hacia Dufftown donde está la ”Malt Whisky Trail” donde visitamos la Destilería Glenfiddich. La última parada del día la hicimos en Elgin para ver su catedral en ruinas antes de llegar ya casi por la noche a Inverness.

Dormimos en el Hotel Premier Inn Inverness West, que estaba muy bien pero un poco alejado del centro de la ciudad.

Resumen 3º Etapa: +/- 192 km (3 horas)
1º tramo, de Aberdeen a Elgin: 128,75 km A93 B9119
2º tramo, de Elgin a Inverness: 63 km (1h 6’)

Día 6: Lago Ness –  Cannich – Dog Falls – Castillo Urquhart – Fort Augustus – Inverness

Comenzamos el día con ganas porque ibamos a ver el famoso Lago Ness. Entramos en el Centro de Interpretación, y nos quedaron despejadas del todo las dudas sobre la existencia, o no ;), del famoso monstruo “Nessie”. En el recorrido en torno al lago hicimos una parada para ver el Castillo Urquhart y nos acercamos hasta la cascada (Dog Falls). Desde donde hicimos una marcha de 1 hora i/v para llegar hasta el mirador y ver el lejano Glen Affric. La cascada está en una zona con bastante vegetación y los molestos “midges”, unos mosquitos pequeñitos que salen en bandadas en verano, nos dieron el paseo. Vaya que si lo recuerdo!!! Desde allí continuamos hasta Fort Augustus donde nos detuvimos para ver las esclusas que caracterizan el pueblo (el Canal de Caledonia tiene diferentes niveles, y las esclusas forman como una “escalera” de agua que permite izar y bajar 13 mts. las embarcaciones para pasar de uno a otro).

Nuevamente hicimos noche en Inverness, en el Hotel Premier Inn Inverness West

Resumen 4º Etapa: +/- 208 km ( 4 horas)

Día 7: Inverness – Glen Afric – Five Sisters – Castillo de Eilean Donan – Kyle of Lochals

Salimos de Inverness en dirección a Glen Affric. Fue un día para disfrutar del valle en un recorrido por carretera que también nos permitió contemplar las Five Sisters, una zona de montañas espectaculares.  Nuestro siguiente punto en el mapa era otro de los lugares señalados del viaje, el Castillo de Eilean Donan, o como más se le conoce, el castillo que aparece en la película Los Inmortales. Está situado en una pequeña isla, a un lado del Lago Duich, comunicado a su vez con el Oceano Atlántico. Nos encantó, y eso que lo pillamos con la marea baja. Antes de llegar a Kyle of Lochals, donde nos quedamos a dormir las 2 noches siguientes, nos acercamos al encantador pueblito pesquero de Plockton. Visita obligada si estáis por la zona para comer en cualquiera de sus restaurantes.

En Kyle of Lochals nos alojamos en una casa que buscamos a través de la web AIR BNB , llamada “Seawinds”. Su propietaria era una chica majísima llamada Kate Hathaway. Kyle of Lochals es un estupendo sitio para quedarse (aunque es pequeño y no tiene interés) porque está justo al lado de la Isla de Skye. Es una buenísima opción cuando en ella no hay alojamiento libre o el precio es prohibitivo. A nosotros se nos juntaron los 2 factores en agosto al ser temporada alta.

Resumen 5º Etapa: +/- 127 km ( 1h 51’) A82 A887 A87

Día 8: Isla de Skye – Portree – Old Man of Storr – Kilt Rock – Castillo de Dunvegan – Neist Point – Kyle of Lochals

Madrugamos bastante para que nos cundiera el día. La impresionante Isla de Skye es otra joyita imprescindible en cualquier viaje a Escocia y es una de las más visitadas, junto a Edimburgo y el Lago Ness. Su nombre significa “Isla de las Nubes”, y tiene un paisaje alucinante formado por valles salvajes, montes escarpados (destaca la cadena montañosa de las Cuillin), lagos y acantilados marinos espectaculares. Nosotros tuvimos la mala suerte de tenerla que ver con mal tiempo, porque nos llovió gran parte del día (algo normal por desgracia) asi que no pudimos disfrutarla tanto como hubiéramos querido.

Portree es el pueblo más grande de la isla, con un puerto bordeado por casitas de colores. En cuanto a qué ver, lo más característico es Old Man of Storr (peñasco de basalto de 50 mts. de altura), Kilt Rock (acantilados), el castillo de Dunvegan y el Neist Point (faro al que se accede después de una buena caminata y que ofrece una vista fantástica). Pero todo en ella es imponente. Sólo le dedicamos un día, pero si es posible estar al menos 2 mucho mejor, para recrearte con calma en todo el paisaje.

Hicimos noche de nuevo en Kyle of Lochals.

Resumen 6º Etapa: +/- 239 km
1º tramo, de Kyle of Lochalsh a Uig pasando por Portree y Troternish: 85 km (1h 30’) A87
2º tramo, de Uig a Dunvegan: 43 km (41’) A87 B8036 A850
3º tramo, de Dunvegan a Neist Point: 18 km (23’) A863 B884
4º tramo, de Neist Point a Kyle of Lochalsh: 93 km (1h 36’) A863 A87

Día 9: Kyle of Lochalsh – Fort William

Llegamos a media mañana a Fort William. Tiene un entorno natural fascinante, en el que destaca su paisaje de montaña, y en especial el Ben Nevis, que con sus 1.344 m. es el punto más alto del Reino Unido. Es una zona que está repleta de montañeros atraídos por él y por el lugar.

Pásamos el día haciendo senderismo por el Glen Nevis. Valle conocido porque en él se rodaron secuencias de películas de Braveheart, Rob Roy y Harry Potter.

Dormimos en el Albergue Aite Cruinnichidh. Cuando lo reservamos pensábamos que estaba cerca de Fort William y queda como a 15 km en plena naturaleza.

Resumen 7º Etapa: +/- 110 km (1h 35’) A87 A82 A86 pasando por Invergarry

Día 10: Fort William – Glen Coe – Inverary – Loch Lomond – Los Trossachs – Stirling

Este día nos gustó muchisimo porque el tiempo acompañó y el sol brilló todo el día. Disfrutamos como enanos del increíble y más famoso valle de Escocia, el Glen Coe (foto del post), donde la carretera se va adentrando por un paisaje lleno de campiñas, montañas (como las increíbles Three Sisters y el macizo Aonach Eagach), valles laterales escondidos, cascadas… Imposible describirlo bien con palabras.

Después nos dirigimos hacia el Parque Nacional de Loch Lomond (el segundo lago más grande de Gran Bretaña después del Lago Ness) y Los Trossacchs, un área cercana a Glasgow que está formada por frondosas colinas y lagos, también muy bonita.

Llegamos a Stirling por la tarde, a tiempo para ver el Castillo. Hay que visitarlo sin duda, porque es comparable al de Edimburgo en tamaño e interés, y tiene unas vistas espectaculares. A ser posible hacerlo por la tarde, las 2 últimas horas antes del cierre, porque apenas os encontraréis a nadie. De Stirling destacan también el casco antiguo y el monumento a William Wallace, prescindible porque no tiene ningún encanto, pero situado en una zona de bonitas vistas.

Hicimos noche en Stirling en un hotelito encantador que nos costó un poco encontrar, el  Hillhead Farm Lets.

Resumen 8º Etapa:  +/- 185 km (2h 52’) A82

Día 11: Stirling – Kincardine – Edimburgo

Salimos de nuevo hacia Edimburgo, volviendo por la costa, parando en Culroos (edificios medievales) y Dunfermline (abadía y ruinas del Palacio), viendo así lo que no pudimos al salir hacia la Costa de Fife.

Antes de volver al aeropuerto por la noche, aprovechamos la tarde para visitar la enigmática y preciosa Capilla Rosslyn, asociada a la masonería, los caballeros templarios y el Santo Grial. Se encuentra a 11 km al sur del centro de Edimburgo, en Roslin, y se ha hecho muy conocida por su aparición en la novela y película El Código da Vinci. He de decir que me gustó muchísimo. Después de la visita regresamos a Edimburgo para rematar el viaje ya si que si, dando un úlltimo paseo por Leith, el puerto de Edimburgo, y viendo el Yate real “Britannia”.

Resumen 9º Etapa: +/- 63 km (1h 23’)  A985 A90

Hasta aquí el itinerario que seguimos, pero como hay más cosas de las que hablaros para que dispongáis de toda la información, habrá 2 nuevos post que serán: Apuntes de interés sobre Escocia y Escapada a Edimburgo, 3 días. Estar atentos!!!

¿Qué?, ¿se os ha despertado ya el gusanillo?

París, más sombras que luces

Llevábamos un tiempo queriendo regresar a París. Hacía más de 10 años que estuvimos por primera vez en una visita relámpago, y teníamos algo pendiente con la ciudad.

El mes pasado coincidiendo con mi cumpleaños, se presentó la oportunidad perfecta para hacer una escapada de 3 días; pero las cosas se torcieron y lo que planeamos no salió del todo bien. Lo digo porque… ¿qué probabilidad puede haber de que el mismo día que llegamos a la ciudad, se produjeran los gravísimos atentados terroristas del 13 de noviembre? Pues eso fue lo que nos ocurrió.

Digerida un poco la impresión y el susto inicial, imaginaos como estaban nuestros familiares y amigos, había que pensar cómo abordar nuestra estancia. Sabíamos que la ciudad estaría en jaque los días siguientes, y que todos los lugares donde habitualmente se concentra la gente, museos, edificios y monumentos, estarían cerrados. Así que tuvimos que hacernos a la idea de que iba a haber muchos sitios, sino todos, a los que no íbamos a poder acceder.

Disponíamos por tanto de todo el tiempo del mundo para recorrer a pie la ciudad. Además el tiempo acompañó.

Calzados con nuestras zapatillas más cómodas y con el miedo en el cuerpo, para qué negarlo, salimos decididos a disfrutar lo máximo posible lo que París nos ofrecía.

Nuestro hotel, el Monte Carlo, chiquitín, coqueto y no apto para altos (el techo del baño, el del nuestro por lo menos, estaba como a 1,80 m de altura 😉 ), se encuentra muy bien ubicado en el centro y eso nos permitió explorar por zonas la ciudad.

Este fue el itinerario que planteamos para los 3 días y que, salvo en momentos puntuales en los que usamos el metro, hicimos a pie:

Primer día: Montmartre, Campos Eliseos y Los Inválidos

El sábado emprendimos camino hacia el empinado barrio de Montmartre, conocido como el barrio de los pintores, donde Van Gogh, Renoir y Picasso entre otros, pasearon buscando a las musas. Todo en Montmartre rebosa encanto, sus calles adoquinadas con sus cafés típicos parisinos, sus tiendas de artesanos, los artistas callejeros que exponen sus obras… Desde allí además se pueden disfrutar unas vistas impresionantes de la ciudad.

Los menos andarines podéis coger la línea 2 del metro, parada Anvers y luego un funicular que te lleva hasta arriba. Aunque mi recomendación es que merece la pena hacerlo andando. El paseo no es muy largo y llegar a pie por la escalinata a la cima bien merece el esfuerzo, porque allí espera paciente la Basílica del Sagrado Corazón. Es el punto más alto de París, y tuvimos la suerte de encontrarla abierta.


Bajando de la colina bordeando el famoso cementerio de Montmartre, fuimos hasta el Moulin Rouge. El archi conocido cabaret parisino está situado en el Boulevard de Clichy en el “Barrio Rojo”, que está lleno de Sex Shops, locales de espectáculos eróticos y salas de cine X. La zona tiene pinta de animarse mucho por la noche, y de ser un poco insegura también.


Por la tarde nos acercamos en metro hasta los Campos Eliseos (Línea 2, Línea 13, parada Champs Elysées-Clemenceau)  para seguir paseando por la Avda. Winston Churchill y ver los preciosos edificios del Petit Palais, que aloja el Museo de Bellas Artes, y el Grand Palais, Museo de la Ciencia y Exposiciones. La avenida termina en el puente de Alejandro III, el más ornamentado de París.

Al otro lado del puente se encuentran Los Inválidos y la Iglesia del Dome conocida por su cúpula dorada de 100 metros de altura y porque la tumba de Napoleón se haya en su cripta.


Seguimos nuestro recorrido para entrar en el Campo de Marte, y desde allí admirar de frente la Torre Eiffel, la dama de hierro francesa. Fue una visión diferente, extraña, porque estaba sin luces en señal de duelo.

Cambiamos de margen del río por el puente de I’ena para pasear por Trocadero y sus fuentes y rematar la jornada viendo el Arco del Triunfo, perfecto representante de las victorias del ejército francés al mando de Napoleón.


El día se hizo largo y fue raro, se respiraba tristeza en el aire por la poca gente en las calles, por la cantidad de bares y restaurantes cerrados y sobre todo por el silencio que reinaba en general.

Segundo día: Le Marais, Isla de la Ciudad y Barrio Latino

El domingo amaneció con un espectacular día soleado. Teníamos en nuestros planes acercarnos al Sena para coger el Batobus, que es un servicio de barcos que recorren el centro de la ciudad haciendo paradas, y permiten disfrutarla desde otro punto de vista. Ya sé que suena a la típica turistada, pero nos lo habían recomendado mucho, y al final nos quedamos con las ganas porque el servicio estaba suspendido.

Nos dirigimos andando hacia la Plaza de la República, esos días convertida en el lugar de homenaje a las víctimas, con gran concentración de parisinos, turistas y medios extranjeros. Estando allí sentíamos las emociones a flor de piel.

Después nos adentramos en el barrio de Le Marais, donde lo antiguo y lo moderno conviven armoniosamente en sus calles, llenas de tiendas, cafés y bares. Para acercarnos al Museo Georges Pompidou, con una arquitectura moderna que nos dejó con la boca abierta. En él pueden disfrutarse obras maestras de Picasso, Matisse y Miró.


Tras la paradita para comer cogimos rumbo a la Plaza de la Bastilla, lugar simbólico de la Revolución Francesa, desde donde nos dirigimos por el Puerto del Arsenal hacia la Isla de La Ciudad. Allí está enclavada Notre Dame, una de las catedrales góticas mas antiguas del mundo, dedicada a la Virgen María. A estas alturas sobra decir que estaba cerrada. Además todo había sido vallado para impedir aglomeraciones en el acceso principal, y había mucha policía alrededor controlando. Nos tuvimos que conformar con sacar unas cuantas fotos haciendo malabarismos.


El día estaba terminando y queríamos cenar en el Barrio Latino, uno de los más animados de París por la cantidad de oferta de ocio que puede encontrarse en los Boulevares de St. Michel y St. Germain, sus arterias principales. Pero aún nos quedaba llegar hasta el Panteón. Considerado el primer monumento de importancia de París, alberga las tumbas de personajes ilustres como Rousseau, Victor Hugo, Voltaire, Marie Curie, Luis Braille, Jean Monnet o Alejandro Dumas. Lo vimos por fuera, porque para nuestra desgracia, también estaba cerrado.

En las inmediaciones también se localiza la prestigiosa Universidad de la Sorbona.

Tercer día: Ópera y Las Tullerías

El lunes salimos del hotel cruzando los dedos, esperando encontrar por lo menos el Louvre abierto; pero antes de descubrir si habíamos tenido suerte, seguimos visitando algunos de los muchos lugares que aún nos quedaban por ver.

Nuestro recorrido comenzó en el impresionante Palacio Garnier de la Ópera de París. Desde allí nos dirigimos hacia la Plaza de la Concordia con el curioso Obelisco de Luxor, construido por Ramsés II, en el centro. Esta plaza es la más grande de París y se encuentra en una ubicación envidiable rodeada de bellos edificios y fuentes, al inicio de los Campos Elíseos.
Recibe su nombre actual después de la época del terror. Anteriormente se la llamaba la plaza de la Revolución, porque en esa época se instaló allí la guillotina donde murieron decapitadas unas 1.100 personas, entre ellas Mª Antonieta y Luis XVI.


Era hora de irse acercando al Louvre así que emprendimos camino paseando por el Jardín de Las Tullerías. Hacia la margen del Sena, se encuentra situado el Museo de Orangerie, conocido por sus obras impresionistas y justo al otro lado del río está el Museo de Orsay, dedicado a las artes plásticas del S. XIX. Se pueden visitar los 2 con una entrada combinada. A los que tengáis prevista una escapada os recomiendo que echéis un vistazo a la Paris Pass, que ofrece importantes descuentos, entradas gratis a museos, atracciones…


Pudimos dar un buen cierre al viaje porque, siiiii!, el Louvre estaba abierto por la tarde. Es un museo impresionante, uno de los más importantes del mundo. Por la falta de tiempo tuvimos que centrarnos en ver lo que más nos interesaba, como a casi todos, La Gioconda de Leonardo da Vinci, Los Aposentos de Napoléon III, el Escriba sentado, La Venus de Milo y el Cautivo de Miguel Ángel entre otras cosas. Nos quedamos con ganas de más…

Fueron sólo 3 días completos en la ciudad, días realmente complicados en los que no pudimos llegar a estar relajados del todo. Las sensaciones fueron tan agridulces y nos han quedado tantas cosas por ver, que seguimos teniendo una espinita clavada con la ciudad.

Sin duda regresaremos.  À bientôt Paris!