10 cosas (+1) que hacer en el centro y el sur de Perú. Parte II

En el post de hoy seguimos con las cosas que hacer en el Perú que dejamos pendientes en el anterior. Vamos a ello…:

7. Navegar por el lago Titicaca

Desde Puno zarpan barcos a diario para visitar las islas que pueblan el lago Titicaca. Las hay flotantes como las de los Uros y en tierra firme como Taquile y la lejana Amantaní.

La experiencia de poner en pie en una isla construida con totora (juncos flotantes), no tiene precio. La totora crece en el mismo lago y además de utilizarla para construir casas, barcas y artesanía para los turistas, también es “comestible”. Lo entrecomillo porque después de probarlo, decir comestible es mucho decir… 😉

La pequeña y preciosa isla de Taquile destaca por el arraigo de las tradiciones, sus ruinas incas y unas impresionantes vistas del lago y de los Andes Bolivianos.

Si llegáis hasta Amantaní, más tranquila y lejana, podréis vivir la experiencia de quedaros a dormir en casa de una familia local y disfrutar con calma de su estilo de vida tradicional.

8. Vivir Cuzco

Hablar de Cuzco es hablar de la antigua capital del Imperio Inca. Con esta carta de presentación es inevitable decir que es una ciudad a la que que hay que destinar varios días.

Cuzco
Cuzco

En Cuzco hay que perderse, deambular por sus calles y disfrutar de lo que nos ofrece… iglesias barrocas ornamentadas, enormes muros, palacios, la Catedral, la Plaza de Armas y ruinas como Coricancha (Templo del sol inca) y Sacsayhuamán (fortaleza ceremonial que está saliendo un poco de la ciudad).

Tengo que hacer una mención especial al ambiente que envuelve la ciudad a todas horas. En este sentido el tradicional barrio de San Blas es una zona perfecta para explorar tanto de día como de noche.

9. Conocer el Valle Sagrado

El Valle Sagrado es como se conoce al valle del río Urubamba. Está a una distancia de 15 km +/- de Cuzco y es fácil acercarse hasta allí con un conductor o en una excursión.

En él destacan para visitar la ciudadela inca de Písac, impresionante fortaleza encaramada en una montaña con un desfiladero a cada lado, y las ruinas incas de Ollantaytambo, gigantesco complejo agrícola, administrativo, social, religioso y militar.

10. Enamorarse de Machu Picchu

Ningún viajero puede dejar Perú sin haber contemplado Machu Picchu (Montaña Vieja en quechua), la ciudad escondida de los incas.

Construida en lo alto de una montaña, su difícil acceso imposibilitó que se descubriera hasta principios del S. XX. Hay dudas sobre la atribución del hallazgo. Si bien ese honor se le ha concedido al profesor estadounidense Hiram Bingham, que lo hizo en 1911, hay otras voces que aseguran que Machu Picchu ya fué descubierto en 1902 por un agricultor peruano llamado Agustín Lizarraga.

Es una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería y un ejemplo increíble de lo que una gran civilización fue capaz de edificar simplemente con grandes bloques de piedra.

La mejor hora para hacer la visita es al amanecer, cuando la luz se va proyectando poco a poco sobre la ciudad ofreciendo una estampa indescriptible. Es un momento que te deja sin palabras porque es sencillamente espectacular.

Hasta aquí mis 10 cosas imprescindibles que hacer en el Perú, pero aun falta la 10 (+ 1)…

10 (+1). Ponerse hasta arriba degustando la gastronomía peruana

El Perú tiene una gastronomía buenísima, una cocina fusión reconocida internacionalmente fruto de un mestizaje de culturas (la española, italiana, africana, china y japonesa). Cada región tiene sus platos típicos y aunque algunos aquí no se verían con buenos ojos, lo cierto es que no podéis dejar de probar, entre otras tantas cosas:

  • el ceviche: pescado marinado con limón o lima.
  • la causa: patata/papa rellena de pollo, pescado o verdura con mahonesa.
  • el cuy: nuestra cobaya o conejillo de indias. Lo admito este yo no lo comí 😦
  • los tamales: masa de maíz rellena de carne, verdura, chiles, frutas, …, envueltos en hojas vegetales.
  • el anticucho: brochetas de corazón de res.
  • el lomo saltado: carne en tiras con cebolla, papas fritas y tomate.
  • los chicharrones: fritura crujiente de cerdo, pollo, pescado o marisco.
  • el rocoto: especie de pimiento muy picante relleno de carne, queso fresco, …

Y para beber …

  • el Pisco Sour que está de muerteeee: Cóctel preparado con pisco (aguardiente de uva) y zumo de limón.
  • el mate de coca: infusión de hojas de coca.
  • la chicha morada: maíz morado hervido con piña (no tiene alcohol).
  • la famosa Inca Kola: especie de bebida gaseosa de color amarillo muy dulce por la que los peruanos se vuelven locos (es como beber gominolas).

Ya no hay excusas para fantasear con un posible viaje, el Perú os espera! 😉

Anuncios

10 cosas (+1) que hacer en el centro y el sur de Perú. Parte I

El Perú tiene todo lo que hace que un viaje sea inolvidable. Mezcla de culturas, la increíble civilización inca, yacimientos arqueológicos, reservas naturales, impresionantes y profundos cañones, montañas nevadas, volcanes, una costa bañada por el Pacífico, ciudades coloniales, la Amazonia y una gastronomía que quita el hipo. Podría seguir… 😉 Pero como de lo que se trata es de facilitaros una guía práctica, aquí van las 10 cosas (+1) que considero imprescindibles en un primer viaje por el centro y el sur del país:

1. Recorrer Lima

Envuelta en una niebla espesa continua, la ciudad recibe al visitante con un aspecto gris un poco deprimente. La amenaza de lluvia siempre está ahí, aunque curiosamente es la segunda capital más seca del mundo, sólo por detrás de El Cairo.

Lima es bastante caótica, llena de edificios altos, un tráfico intenso y centros comerciales que conviven con templos precolombinos, museos de arte y mansiones del S. XIX.

Las visitas más interesantes están en el centro histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad. Son la Catedral, situada en la Plaza de Armas, el Monasterio de San Francisco y sus catacumbas y las iglesias barrocas de Santo Domingo y la Merced. Los amantes del arte no os debéis perder el Museo Larco de Arte Precolombino y el Museo de Arte de Lima.

Os recomiendo acercaros también al Barrio de Miraflores, uno de los más atractivos de Lima por tener un gran movimiento cultural, comercial y turístico. No podéis perderos las vistas del Oceáno Pacífico desde el malecón, la posibilidad de disfrutar de la cocina novoandina en cualquiera de los restaurantes que encontraréis, y hacer alguna compra en los Mercados Incas (Avda. Petit Thouars) donde hay una variedad amplísima de artesanía del país (cerámica, joyería, tejidos de alpaca, lana y adornos, entre otras cosas). Hay que regatear siempre.

2. Asombrarse con la Reserva Nacional de Paracas, el Oasis de Huacachina y las Islas Ballestas

Desde Paracas hay 3 lugares de visita obligada que destacan por tener una belleza natural indiscutible.

La Reserva Nacional de Paracas, donde el paisaje desértico contrasta con el azul del Oceáno Pacífico, es el lugar de descanso de aves migratorias y de protección de especies de flora y fauna. A mí me alucinó!

El Oasis de Huacachina, que parece un espejismo en medio de la nada, rodeado de palmeras y altas dunas.

La excursión en barco por las Islas Ballestas, conocidas como las “Galápagos de los pobres”. Son un conjunto de islas compuestas por formaciones rocosas que albergan un magnífico ecosistema de leones marinos, pingüinos en peligro de extinción y colonias de aves migratorias.

3. Sobrevolar las enigmáticas Líneas de Nazca

Situadas entre las poblaciones de Nazca y Palpa. Aunque el viajecito en avioneta se las trae, con tanta vuelta para arriba y para abajo, es la única manera de disfrutar de este misterio por resolver. Las enigmáticas líneas y geoglifos fueron realizadas por la cultura nazca hará unos 2.000 años, y están compuestas por figuras animales, vegetales y geométricas que aparecen trazadas sobre la superficie terrestre.

4. Caminar por Arequipa

Arequipa es la segunda ciudad más grande de Perú después de Lima. Es conocida como la ciudad blanca porque sus edificaciones, de estilo barroco andino, están construidas con sillar, una roca volcánica blanca común en la región que le confiere una estética única. También es el lugar de nacimiento del premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.

Está enclavada en un entorno natural incomparable, custodiada por 3 volcanes (Misti, 5.822 mts., Chachani, 6.075 mts., y Pichu Pichu, 5.669 mts.) y parte de la Cordillera de los Andes.

Misti
Volcán Misti

Arequipa hay que conocerla caminando, recorriendo su centro histórico con grandes casonas coloniales, iglesias, conventos, …, visitando la gran Catedral que ocupa todo el largo de la Plaza de Armas, y por supuesto el Monasterio de Santa Catalina, convento enorme que podría considerarse una ciudad dentro de la ciudad.

Estando en Arequipa tampoco podéis pasar por alto comer en alguno de sus restaurantes típicos, llamados picanterías, donde se sirve comida casera.

 5. Alucinar con el Cañón del Colca y el Mirador Cruz del Condor

Desde Arequipa hay que hacer una excursión obligada para ver el Cañón del Colca, disfrutar de su magnífico paraje natural, y visitar el Mirador Cruz del Condor. Desde donde se puede observar el vuelo de los condores dejándose llevar por corrientes de aire (8 – 10 a.m). Si el tiempo acompaña el escenario es asombroso.

El Colca es uno de los cañones más profundos del mundo (3.400 mts.) sólo unos metros menos que su vecino Cotahuasi (3.535 mts.), y 2 veces más profundo que el Gran Cañón de EE.UU.

6. Explorar Puno y las Ruinas Funerarias de Sillustani

Puno es otra parada imprescindible en el viaje. Situada a orillas del lago Titicaca, es la base perfecta para explorar los principales atractivos que ofrece la zona.

Está a una altitud de 3.830 mts., lo que notaréis nada más llegar, asi que hay que tomarse las cosas con tranquilidad para llevar mejor el mal de altura (los caramelos, las infusiones y masticar hojas de coca ayudan).

En Puno destacan para visitar su Catedral Barroca, el Museo de la Coca y la Casa del Corregidor.

Desde allí también es recomendable hacer una excursión a Sillustani para conocer sus magníficas chullpas. Grandes torres funerarias cilíndricas, anteriores a los incas, donde se enterraban clanes familiares de nobles. La zona está en parte enmarcada por el lago Umayo (3.890 mts.) y las vistas son una pasada.

Hasta aquí por hoy, en el próximo post las cosas por hacer que faltan. Estar atentos, no os lo perdáis!!